
¡Oh rayos!- decía yo cuando estaba llegando a mi casa y pensaba en todo lo que tenía que hacer para la semana que viene. Entre todo ese montón de cuasi utópicas labores hallábase el parcial de Radio (una entrevista a alguien "famoso" de Uruguay). Perdido en esos pensamientos estaba yo -mientras buscaba lugar para estacionar- hasta que de repente pasa caminando por la calle el único, el sabio, el más grande (todo mentira), el mismísimo Óscar Washington Tabárez (actual técnico de la selección) alias "El Maestro", apodo originado -para la sorpresa del lector- en su título académico. Sin más rodeos y agradeciendo al Dios de la Comunicación, procuré estacionar en cualquier lado y corrí a buscar al Ticher (dialecto Amsterdam). Fue en vano mi intento pues cuando llegué, en la calle no quedaban más que las típicas bolas de paja que protagonizan tantas películas del Far West; el Maestro no estaba.
Frustrado ante semejante casualidad desperdiciada pensé en ir a beber a un bar hasta embriagarme pero al final me sedujo más la idea de unos refuerzos en casa. Disfrutaba yo los refuerzos de jamón y queso cuando mi boca casi tomando independencia de mi ser exclamó: ¡oh! Ante mis ojos, fijos en el patio del edificio, caminaba el mencionado docente. Cual espía secreto me deslicé hasta la ventana para no marcar bobera, analicé el panorama y vi que se me iba a complicar pues el Ticher estaba con el resto de la flia celebrando el cumpleaños número uno de su nieta (la hija del Maestro es mi vecina). En ese estado me encuentro ahora, ante semejante cuestión me enfrento, ¿voy o no voy? ¿Debo interrumpir tal festejo íntimo en pro de satisfacer mi apetito periodístico? Acá estoy, escribiendo esto y el Maestro a unos metros tras algunas paredes y rejas y globos de cumpleaños...Creo que Hamlet -para ilustrar la situación- diría una frase que tal vez tenga mucho éxito: "ser o no ser, he ahí el dilema".
P.D.: Como en una historia de "elija su propia aventura", queda el final abierto, pendiente de mi decisión y de que la suerte, una vez más, me dé una mano... ya les contaré...

5 comentarios:
Cuando salió del edificio lo enfrenté en la calle: P:"¿Disculpe Tabárez, soy estudiante de Comunicación, le puedo hacer una breve entrevista?"
T:"No viejo, ahora estoy para otra cosa, llamá a la AUF y cordiná".
Cabrón.
JAJAJAJA Bien BO!!!!
Con palmaditas en el cuello.
"Tan cerca y a la vez tan lejos..."
Santiago W. Lomando III (1988-2007)
Jaja.
Pobre Lomando, siempre cobra.
Más vale tarde que nunca dijo oso barreiro. Me gustó el "no viejo, ahora estoy para otra cosa..." Jaja.
Extraño a Lomando.
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