miércoles, 22 de octubre de 2008

Los tres chiflados


Me gusta el humor de estos muchachos. Desde chico que disfruto con las escenas de Los tres chiflados y me parece increíble que hayan comenzado a grabar cerca de los años veinte -estuvieron rodando hasta los setenta prácticamente-. Fueron precursores de un humor sencillo y sano, un humor que puede ser disfrutado por cualquiera y que no se vence con el tiempo. Puedo mirar un corto de Los tres chiflados y a pesar de estar en blanco y negro, de los efectos poco creíbles, las producciones incomparables con las actuales, me hacen llorar de la risa. Curly, Larry y Moe y un cuarto, que según mis fuentes arrancó siendo titular, llamado Shemp; debo admitir que nunca lo banqué mucho, los capítulos con Shemp son los peores. El gordo Curly -quien ocupo el lugar de Shemp- era un grande, totalmente loco. Moe (el del pelo con forma de tasa) era el más serio o el que llevaba la batuta de alguna manera, vivía caliente y era el que propiciaba los golpes, al menos los intencionales. Larry -el de los pelos rulosos- (vaya epíteto) era otro gran maestro y no sé por qué siempre me identifiqué con él.


Los tres chiflados: grandes valores del tango, vaya aquí mi homenaje.
P.D.: En la foto, de izquierda a derecha: Moe, Curly y Larry.