
*precaución: no leer antes de comer, los menores de 18 deberán estar acompañados por un mayor.
La otra vuelta me tomé un bondi -vaya comienzo- y de repente un lugar tan cotidiano se transformó en un espacio de reflexión cuasi metafísica. El estimado señor guarda, personaje por demás pintoresco, me sorprendió con un arte totalmente repugnante y vomitiba pero que él, sin mucha privacidad, perfeccionaba a un nivel "profesional" (por jerarquizarlo de algún modo). Luego de dar los boletos, entre parada y parada, levantaba su mano derecha y, como el pintor prepara su mano para llevarla hacia el cuadro, él cerraba su puño y dejaba el dedo meñique estirado, mostrando su uña, asquerosamente larga y puntiaguda, que utitlizaba para sacarse la cera o la porquería que tenía guardada en el oído. Lo hizo una y otra vez...y con sus manos tan limpias seguía vendiendo los boletos a los pasajeros que subían. En ese momento me vi iluminado, cual profeta, por un rayo de sabiduría. Por supuesto -me dije- ahí está la respuesta a la gran incógnita de nuestros "filósofos del fúbol", entre ellos: Ríos, Gorzy, El Toto, y cualquiera de esos que saben de todo: política, economía, fobal, mujeres, etc, etc; esos que han alcanzado "la verdad de la milanesa". Ahí estaba, en el dedo del guarda y ante mis asombrados ojos: la garra charrúa. Aquella que tanto buscaban, la que se perdió después de Maracaná, la culpable de todos los espantos del futból uruguayo. Una vez más me baje indignado de un bondi. Esta vez no fue por los pegotines políticos que sin verguenza ponen, sino que por semejante asquerosidad y falta de respeto de un tipo que supuestamente representa un servicio público y está además trabajando frente a otras personas. Por suerte me recordó al sexto sentido uruguayo, a la famosa garra, y me pude reír un poco, porque son esas cosas que sólo hay acá y que dan, solamente, para reírse o avergonzarse.

3 comentarios:
que ignorante...la garra charrúa ya (casi) fue, pero existió y es parte del patrimonio de la celeste...
eso está claro pero lo que yo digo es que no podemos seguir justificando todo con la garra charrúa, obvio que fue parte fundamental de las glorias futbolísticas de Uruguay pero ya no lo es, menos con los jugadores afeminados que tenemos.
Gran post, Pollo.
Se ven muchas cosas arriba de un ómnibus.
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